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Hablamos con mujeres al frente de proyectos tecnológicos

Mejorar la práctica deportiva, evitar la proliferación de la legionella y aplicar los nuevos formatos digitales en el periodismo son los retos que afrontan.

Marta Roqueta

Marta Roqueta

IMAGEN VÍA PEXELS

Año tras año, las estadísticas de la UE muestran la poca presencia de mujeres en las carreras tecnológicas. En otro de los sectores en alza, el emprendimiento, los datos tampoco son más favorables. Según el informe GEM, en 2014 seis de cada diez emprendedores españoles eran hombres. Ese mismo año, la tasa de emprendimiento masculino en España se situaba en el 6,4%, mientras que entre la población femenina fue del 4,6%. Y, según PwC, las mujeres representan el 10% de altos directivos en las compañías españolas. Aún así, estos datos no asustan a las tres protagonistas de este reportaje.

Un sensor para mejorar la práctica de pádel

Cristina Oliva decidió hacer el trabajo final de grado sobre empresas de pádel. Ha practicado este deporte, "así que pensé que sería fácil hacer un estudio de mercado y acceder a contactos". Sin embargo, tras ver la cantidad de empresas que había, decidió cambiar el rumbo de su trabajo.

Su tutor, nanotecnólogo de profesión, había desarrollado unos sensores que funcionaban sin baterías. Decidieron patentar un sensor para palas de pádel que recoge información mientras se juega y la envía a una aplicación móvil. Con ella, el jugador puede saber la potencia con la que lanza, en qué puntos de la pala impacta más la pelota, el número de toques realizados durante la partida, en qué ángulo se ha picado la pelota y el tipo de toques realizados. La información está pensada para compartirse en redes sociales.

En junio de 2015, recibió el premio al mejor trabajo de final de grado sobre emprendimiento de su promoción, en la carrera de organización industrial. Ahora trabaja junto a su tutor, una ingeniera electrónica y una comercial en el desarrollo de un prototipo que calcule el número de toques y la zona de impacto. "Queremos saber qué información interesa a las marcas". También está hablando con programadores para desarrollar la aplicación móvil.

Lo que la animó a apostar por su proyecto fue su aceptación en dos programas de incubación de empresas, uno de ESADE y otro del grupo YUZZ. En esos dos programas, recibe durante seis meses formación y apoyo para pulir su proyecto. "Te preparan para el final del programa, donde vas a tener que presentar tu proyecto ante inversores".

Oliva estudió el grado de organización industrial, una ingeniería técnica, en la Escuela Universitaria Salesiana de Sarriá, en Barcelona. "Los dos primeros años estudié los conceptos básicos comunes en todas las ingenierías. En los dos últimos, te forman sobre cómo llevar una empresa; son conocimientos similares a los de la carrera de administración y dirección de empresas".

Lo que no le enseñó la carrera es a negociar con empresas: "Es difícil ir a buscarlas y hacer que se interesen en un producto que está en fase de desarrollo. Nunca he negociado, pero con el tiempo aprendes". Por ejemplo, "una cosa es que te digan que tienen interés en tu proyecto y la otra es que se metan en él y te paguen". El tiempo es otro de los factores más difíciles de gestionar para ella. "Todo va muy lento. Calculas que tardarás un mes en hacer algo y lo terminas al mes siguiente. Tanto la patente como el prototipo se han alargado más de lo que esperaba. "

Compagina el desarrollo del sensor y su formación en los programas de incubación con un trabajo en otro proyecto sobre placas solares. Su objetivo a corto plazo es tener un prototipo listo para este junio y obtener financiación gracias a las rondas de inversión. Si se consigue, el siguiente paso será construir una empresa. Y, más adelante, aplicar el sensor a otros deportes.

Fotografía cedida. Critina Oliva durante la presentación de su proyecto

Objetivo: evitar la legionella

En Sensing Solutions, la empresa fundada hace justo un mes por la química madrileña Silvia Gómez, de momento sólo cobran los becarios. No es lo único novedoso en la forma de trabajar de la empresa. La jornada laboral es de seis horas y media, y parte de ella puede realizarse desde casa. "Valoramos mucho la gente que es capaz de hacer bien su trabajo en poco tiempo. No le damos más trabajo, tendrá más tiempo para disfrutar de su vida". Explica que utilizan un gestor de proyectos que calcula el trabajo a realizar en base a la jornada laboral. En la plantilla hay un coach y un psicólogo especializado en relaciones laborales.

Gómez dirige un equipo formado por un químico, un informático, un psicólogo especialista en relaciones laborales, un especialista de marketing y comunicación y tres becarios en informática, química y MBA. Están desarrollando un dispositivo para controlar y predecir el crecimiento de la legionella en las torres de refrigeración. El proyecto ganó en octubre del año pasado el premio Ecoemprendedor XXI, galardón que les aporta una dotación económica y les da la posibilidad de tener un local de forma gratuita en la sede de Barcelona Activa.

Crear una empresa en España es lo peor. Cuando ves lo que te piden en otros países... aquí empiezas a pagar desde el principio

Los pasos de Sensing Solutions empezaron antes. Gómez participó en el programa Generación de Ideas, impulsado por el parque de investigación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). A raíz de esa experiencia, dejó su trabajo como investigadora en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (CIN2) de la UAB e invirtió todos sus ahorros en la creación del sistema de comunicación del sensor: "He invertido todo lo que tenía. En cursos, en pagar prototipos, en buscar a profesionales que crearan parte del software...". Además de los sensores para la legionella, también está desarrollando un sistema de autocalibración para un sensor de cloro. Todos estos dispositivos, además de autocalibrables, no necesitan energía para funcionar ni personal de mantenimiento.

Esperaba tener la empresa constituida en enero, pero no ha sido posible hasta marzo. "Crear una empresa en España es lo peor. Cuando ves lo que te piden en otros países... aquí empiezas a pagar desde el principio". Confía en tener un producto en tres meses, aunque destaca que no es nada fácil crear un sensor que detecte los patógenos que causan la legionella.

A pesar de las dificultades, no lamenta haber fundado la empresa: "El mundo de la investigación es muy crudo si no tienes un puesto fijo. Debes buscar contrato cada seis meses. Ya era hora de trabajar para mí." Además de la carrera de química, Silvia estudió un máster en gestión integral de empresa y otro de técnicas químicas. Además de trabajar para el CIN2, en el ámbito de sensores también trabajó para un grupo de investigación de la UAB.

A lo largo de su trayectoria, ha constatado las dificultades para comercializar los dispositivos creados en las universidades. "A veces hay problemas con las patentes o se investiga con otras finalidades. Ahora está de moda que empresas y universidades colaboren. Las empresas explican qué es lo que necesitan".

Karma Peiró en la redacción de Nació Digital. Foto por Adrià Costa

Periodismo de datos en un gran medio de comunicación

La catalana Karma Peiró es, junto a la madrileña Mar Cabra, la pionera del periodismo de datos en España. Se conocieron cuando asistieron de ponentes en un curso en Madrid. Allí, Cabra explicó su experiencia con el periodismo de datos, gracias a un máster que cursó en Estados Unidos. En 2013, las dos organizaron en Barcelona las primeras Jornadas de Periodismo de Datos y Open Data (#JPD13) en España. A aquella edición le siguieron otras. La próxima, #JPD16, se celebra en Madrid, del 5 al 7 de mayo de este año.

Karma Peiró define este tipo de periodismo como la utilización de datos que permitan explicar una noticia. Normalmente, se acompañan de visualizaciones interactivas. "Nos hemos acostumbrado a leer una noticia que es un conjunto de tweets enlazados, o a ver un titular seguido de un vídeo. Ahora, es el momento de los datos y de las nuevas narrativas".

Su formación en periodismo digital ha sido siempre práctica y autodidacta: "La red permite buscar documentos, contactar con gente y preguntar sobre temas emergentes". A partir de su experiencia, ha acabado formando a otros profesionales en facultades, seminarios y cursos.

Desde hace seis meses, Karma Peiró es la directora del periódico online NacióDigital, convirtiéndose en la primera directora de un diario en catalán. NacióDigital es líder de audiencia online en catalán desde hace ya un año. Junto a Esther Vera, directora del diario Ara, son las dos únicas mujeres al frente de un gran medio de comunicación en Cataluña.

En un digital de marcado perfil político, Peiró asumió la dirección con el encargo de aplicar sus conocimientos sobre nuevos formatos digitales en periodismo, así como introducir nuevas temáticas, sin perder el liderazgo. "Uno de los retos de los próximos meses es conocer más a fondo la comunidad de lectores que nos sigue y explorar nuevas maneras de comunicación", concluye.

Debido a su perfil especializado en nuevas tecnologías, explica que siempre ha trabajado rodeada de hombres. Pero que, en el periodismo de datos, las periodistas están muy presentes. "Las mujeres son buenas explorando la programación informática y las herramientas de visualización". Recuerda que en la segunda edición de las Jornadas de Periodismo de Datos sólo había un hombre como ponente: "Fue pura casualidad. La verdad es que las ponentes eran muy expertas en datos y valía la pena aprender de ellas. En un programa de radio, extrañados por tantas mujeres ponentes, me preguntaron por el motivo. Les respondí que no entendía por qué se extrañaban, ya que la mayoría de veces se da la situación contraria y nadie comenta nada al respecto".

Su trayectoria periodística siempre ha estado vinculada al mundo digital. Se encargó de los apartados de participación –lo que hoy sería un community manager– tanto en la versión digital de La Vanguardia como en la web de la televisión pública catalana 324.cat. Antes había trabajado en la revista digital pionera en España, en.red.ando. Entró en contacto con la red porque buscaban una periodista en el primer proveedor de Internet, Servicom, en 1994.

Un año después se creó el Grupo de Periodistas Digitales (GPD), con el objetivo de conseguir que los periodistas se interesaran por el mundo digital que empezaba. Llegó a presidirlo. También formó parte del grupo 'Ciberdones', una red de profesionales que agrupaba las primeras mujeres conectadas a internet.