'Margaret' es la obra maestra sobre el paso a la edad adulta que probablemente te perdiste

Ahogada por el tiempo y por el escándalo en el momento de su estreno, "Margaret" es una maravillosa historia sobre los traumas de la adolescencia femenina que merece ser alabada al mismo nivel que "Lady Bird".

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ene. 16 2018, 5:30am

Fotos cortesía de Fox Searchlight Pictures

Existen determinados hitos capaces de cambiarte la vida que son típicos del drama que conlleva el paso a la edad adulta, como perder la virginidad (o al menos intentarlo), un cambio en las relaciones familiares o algo trivial que en ese momento te parece cuestión de vida o muerte, como conseguir pareja para el baile de fin de curso. Pero en la épica película de 2011 Margaret, de Kenneth Lonergan, se trata de un traumático accidente de autobús que desencadena toda una serie de acontecimientos.

Margaret está repleta de estrellas. Protagonizada por Anna Paquin, Matt Damon, Matthew Broderick, Mark Ruffalo, Kieran Culkin, Allison Janney y Jean Reno, fue reconocida como obra maestra por Richard Brody, de The New Yorker. Pero cuando se estrenó, casi nadie fue a verla. Rodada inicialmente en 2005, Margaret fue sometida a un agotador proceso de edición debido a discrepancias entre el director, el productor y el estudio antes de su breve estreno en cines en 2011. Ahogada por el tiempo y por el escándalo en el momento de su estreno, el film se ha revelado ahora como una maravillosa historia sobre el paso a la edad adulta que merece ser alabada al mismo nivel que Lady Bird. A día de hoy los espectadores siguen descubriendo la película Margaret, que se está haciendo con un ejército de nuevos fans. Los días 6 y 17 de enero, el Quad Cinema de Nueva York ofrece la oportunidad de volver a ver la película en la versión completa del director que Lonergan originalmente intentó sacar.

Margaret es una de las mejores películas sobre el paso a la edad adulta, una de las mejores películas sobre Nueva York y fácilmente una de las mejores películas de este siglo. Es la típica película sobre el abandono de la adolescencia pero a la vez no lo es, porque utiliza recursos estilísticos familiares pero subvirtiendo las caracterizaciones o las líneas de guion predecibles. Margaret no pierde su relevancia con el paso del tiempo porque se centra en una representación conmovedoramente realista de una adolescente en crisis.

Anna Paquin interpreta a Lisa Cohen ("Margaret" no es su nombre, sino que hace referencia a un poema de Gerard Manley-Hopkins cuya temática encaja con el film), una adolescente de 17 años que de muchas frustrantes maneras es exactamente como una adolescente real, pero que debe enfrentarse a algo que la mayoría de adolescentes no experimenta. Una tarde, mientras está de compras buscando un sombrero de cowboy para poder llevarlo en un viaje con su padre, observa a un conductor de autobús (Mark Ruffalo) que lleva uno que le gusta y, flirteando, trata de captar su atención conforme se aleja conduciendo. Ruffalo, distraído y halagado por los esfuerzos de la chica, mira a Lisa en lugar de fijar la vista en la carretera y acaba saltándose un semáforo en rojo y atropellando ―y finalmente matando― a un peatón (Allison Janney en una interpretación impactante e incluso de algún modo inquietantemente cómica).

Con sus 186 minutos, Margaret te pide que pases tres horas con esta adolescente difícil, angustiada y egoísta mientras trata de encontrar sentido a su mundo. Dando color al contexto de esta película sobre un trauma ambientado en Nueva York se encuentra el 11-S. La película sucede unos cuantos años después de los ataques terroristas y, aunque no es una parte fundamental en el guion de Margaret, conocer ese dato añade dramatismo a la compleja red que es el universo de lisa Cohen. En una escena dominada por la increíble interpretación de Paquin, la protagonista lanza un comentario vagamente islamófobo acerca de ese mismo tema en clase. Aunque la tragedia nacional afecta al modo en que Lisa interpreta los acontecimientos de su propia vida, no sería exagerado decir que con toda probabilidad sintió el accidente de autobús en una magnitud más desastrosa que los eventos del 11-S.

Durante su extenso metraje, Margaret también se las arregla para tocar los temas del típico drama sobre el paso a la edad adulta, incluyendo la parte en la que la protagonista tiene sexo por primera vez. Tras frustrar los avances de un tímido compañero de clase (John Gallagher, Jr.), Lisa va tras otro tío llamado Paul (Kieran Culkin, interpretando una especie de chico malo que más tarde se descubre que es torpemente inexperto). En una abierta conversación telefónica, Lisa pregunta a Paul, "¿Te gustaría que quedáramos en algún sitio y me quitaras la virginidad?". Él accede. Ambos se ponen manos a la obra.

Hacia el final de la película, Lisa afirma haber tenido sexo con varios tíos, incluyendo su profesor de matemáticas, el Sr. Aaron (Matt Damon). También descubrimos, después de que haya sucedido, que abortó y que el padre podría haber sido cualquiera entre un montón de hombres, aunque nunca vemos a nadie que no sean Paul y Aaron. Nunca vemos a Lisa colándose por ningún hombre. Más tarde vemos que esta actitud de "diversión sin implicaciones emocionales" también es la que hizo que flirteara con el conductor de autobús, provocando indirectamente la muerte de una mujer.

Lonergan ilustra expertamente el drama y la gravedad de la vida a la edad de Lisa. Aunque el accidente de autobús fue dramático en todos los sentidos, Lisa va un paso más allá situándose a sí misma en el centro del evento y poniéndose en contacto con Emily (Jeannie Berlin), una amiga de la mujer fallecida, para buscar justicia contra el conductor de autobús (de quien sabemos más tarde que había provocado otros accidentes con anterioridad). Lisa habla con la policía y con un abogado en incluso investiga al conductor hasta saber dónde vive.

La bienintencionada aunque egoísta búsqueda de justicia por parte de Lisa desemboca en un viaje marcado por una mentalidad cerrada y una gran estrechez de miras, durante el cual aplica una importancia injustificada a los hechos, como cuando se queda enganchada con la coincidencia de que la hija de la mujer fallecida ―que también está muerta― también se llamaba Lisa.

Durante todo este tiempo, vemos cómo el esfuerzo de Lisa por encontrar significado donde podría no haberlo pasa factura a su vida: sus notas bajan y la relación con su madre (interpretada por la esposa de Lonergan, J. Smith-Cameron) se deteriora enormemente (en una de sus escenas explosivas, la madre de Lisa la llama "hija de puta"). Lisa tiene buenas intenciones pero es despreocupada y voluble cuando las cosas no salen como ella esperaba. "¡No somos personajes secundarios en la fascinante historia de tu vida!", grita Emily a Lisa en un momento realmente devastador. También desafía la percepción que tiene Lisa de sí misma, diciéndole que no necesariamente se preocupa por las cosas más que otra gente, tan solo con mayor facilidad.

Margaret puede hacer que te retuerzas en la butaca, pero no por su duración, sino por lo mucho que podemos identificarnos con Lisa como recordatorio de nuestro yo pasado, aquel que lo sentía todo con demasiada intensidad antes de que llegaran las "bofetadas de realidad". Margaret es también un fascinante retrato de la juventud traumatizada que nos pide que reflexionemos sobre los adultos en que nos hemos convertido.