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Política

Una cineasta se infiltró con los neonazis de Amanecer Dorado durante cinco años

Angélique Kourounis ha dirigido el documental 'Amanecer Dorado: un asunto personal', en el que ha seguido durante cinco años a los miembros neofascistas del partido griego Amanecer Dorado.

Julie Tomlin

Julie Tomlin

Still via Golden Dawn: A Personal Affair

¿Por qué ha obtenido tanto apoyo el partido neonazi de extrema derecha Amanecer Dorado en Grecia desde el inicio de la crisis financiera de 2009? Un total de 69 de sus afiliados, incluyendo Miembros del Parlamento, están siendo sometidos a juicio por dirigir una organización criminal que intimida y asesina a inmigrantes y a sus oponentes políticos, pero aun así consiguió 18 escaños en las elecciones nacionales del año pasado. La oposición supuso que cambiarían las tornas cuando uno de sus miembros fue acusado de agresión por abofetear a una colega política durante un debate televisivo, pero sus cálculos erraron. El aumento de su popularidad no se detuvo ni siquiera cuando el líder del partido Nikolaos Michaloiako afirmó que Amanecer Dorado era "políticamente responsable" del asesinato del rapero antifascista Pavlos Fyssas.

Obsesionada por descubrir por qué tantos griegos les brindan su apoyo, Angélique Kourounis pasó cinco años filmando a los miembros de Amanecer Dorado junto con su colega Thomas Iacobi. Entrevisté a Angélique y hablé con ella sobre los cientos de horas que pasó grabando Golden Dawn: A Personal Affair y sobre su determinación por descubrir qué es lo que mueve al partido.

Broadly: ¿Qué has obtenido a cambio de tantas horas de dedicación?
Angélique Kourounis: En primer lugar, si hubiese intentado hacer una película sobre Amanecer Dorado en poco tiempo, no lo hubiese podido hacer. De haberlo hecho deprisa solo habría podido filmar lo que ellos quisieran que filmara. Así que ahora hay un documental que contiene imágenes de distribución de comida, recogida de sangre, de ruedas de prensa, de reuniones políticas, de encuentros con grupos locales, en los que la gente se reúne dos veces por semana —algunas de las reuniones se celebraron en zonas peligrosas de Atenas, como Alimo o Glyfada— y mientras filmábamos ellos trabajaban en la radio u online.

¿Qué tipo de gente descubriste en Amanecer Dorado?
Pues me he encontrado con gente de todo tipo. Gente en el paro, gente rica, gente de clase media. No es un partido de clase, de manera que reúne a cualquier tipo de persona. Por ejemplo, conocí a tres mujeres, una de izquierdas, una socialista y la otra de ideología más conservadora. El caso es que las tres decidieron unirse a Amanecer Dorado porque habían perdido al confianza en el resto de formaciones.

Debo confesar que durante parte del tiempo no sabía muy bien a qué atenerme. Conocí a distintas personas y estuve en reuniones en las que todo el mundo me parecía de lo más razonable. Y me preguntaba: ¿dónde estará el Amanecer Dorado con el que pensaba encontrarme? ¿dónde está la formación violenta y homicida? De pronto, pensé que me había equivocado, que les había prejuzgado. Y justo entonces aparece un tipo que se había olvidado de que todavía llevaba el micrófono de corbata prendido. El hombre empezó a dar órdenes al resto del grupo sobre cómo tenían que comportarse. Les dijo qué tenían que responder cuando yo le entrevistara.

Entonces me di cuenta de que no estaba equivocada: Amanecer Dorado es Amanecer Dorado, la misma formación neofascista que yo conocía. Yo creo que son nazis, o que, al menos, su rumbo es nazi, por no hablar de lo absolutamente racistas y sexistas que también son. Una vez hablé con un hombre que contaba haber ayudado a los negros durante una misión militar de Naciones Unidas en África. Claro que luego me contó el auténtico motivo de su ayuda: lo hacía para asegurarse de que se quedaran allí, de que nunca llegarían a su país.

Still vía 'Amanecer Dorado: un asunto personal'

¿Llegaste a sufrir sexismo por parte del partido?
La verdad es que he pasado mucho tiempo en compañía de las mujeres de Amanecer Dorado. Algunas de ellas forman parte de la cúpula directiva del partido, pero es absolutamente justo afirmar que los hombres están privilegiados en el seno de la formación y que los roles más importantes siempre recaen en ellos. De hecho todos estaban exultantes después de que Ilias Kasidiaris [diputado y portavoz del partido] abofeteara a Rena Dourou [miembro de Syriza] durante el debate televisivo. Todos coincidieron en que Rena se lo merecía. Desde su punto de vista el lugar de las mujeres está en la cocina y su deber no es otro que abrirse de piernas y reproducirse. Lo más increíble es que incluso las mujeres están totalmente de acuerdo.

Si Amanecer Dorado logra gobernar, nuestra principal preocupación sería saber en qué bando nos van a clasificar

Siempre estuvimos asustados, especialmente después de que se publicara el segundo documental en junio de 2014 —puesto que sabíamos que si alguien lo veía nos meteríamos en problemas. Al final llegaron a rompernos las cámaras y yo misma fui agredida un día— entonces la situación se volvió prácticamente insostenible. Sin embargo, finalmente intervino el diputado Nikos Mihos para emplazarles a que me dejaran en paz y para decirles que me permitieran utilizar el teléfono. Yo diría que ahora debe de estar arrepentido de haberlo hecho.

Pero vaya, en general estábamos tranquilos. Especialmente gracias a Thomas, que es alemán, rubio y guapo. Digamos que él cumplía el papel del policía bueno, era el único de los dos con quien los miembros de Amanecer Dorado creían tener algo en común. Yo era la chica estúpida, pequeña y gordita a la que nadie prestaba demasiada atención. Durante una de las manifestaciones, a Thomas y a un operador de cámara no les dejaron pasar. A mí, en cambio me dejaron avanzar hasta la primera fila con mi celular, como si fuera una adolescente atontada que está descubriendo el mundo. Así fue como obtuvimos las imágenes de las que te hablaba.

¿Y cuál es la actitud de Amanecer Dorado con los periodistas?

Al principio, Amanecer Dorado era un partido de lo más presentable. Kasidiaris aceptaba las invitaciones para comparecer en programas de televisión y acudía a los estudios y hablaba de las películas que había visto en el cine, y de cosas así. Todos sabíamos quien era, sin embargo solo después de la muerte de Pavlos Fyssas [el rapero antifascista] la prensa empezó a cuestionar al partido. Después de años y años de silencio, aquello era demasiado. Yo estaba convencida de que la muerte de Fyssas sería el final del partido. Pero sucedió que su efecto fue, exactamente, el contrario. Probablemente porque los griegos desconfían de la mayoría de los periodistas, no les creen. Y en Amanecer Dorado esa tendencia llega al máximo extremo: allí nadie cree lo que escriben los periódicos.

Por otra parte, la propaganda radiofónica y online ha sido muy importante para ellos. Actualizan permanentemente en su página web todas sus actividades, sea lo que sea lo que están haciendo, muy en la línea de lo que hace Estado Islámico (EI). Si Amanecer Dorado bloquea durante dos horas la frontera con Albania, ellos lo filman y lo suben a internet. Cuando se dedican a destrozar los alojamientos de los migrantes, lo suben online inmediatamente. Les funciona muy bien, tienen un seguimiento masivo en las redes sociales porque todo el mundo quiere ver lo que pasa cuando pasa.

¿Qué opinión te merece la estrategia de Amanecer Dorado para el futuro?

Yo creo que ellos están esperando su momento. Y supongo que tal es la verdad que estaba buscando filmar cuando empecé a rodar. En la última secuencia del documental se ve a un ilustre entrevistado afirmar que cuando Syriza salga del poder, el siguiente partido en gobernar será Amanecer Dorado. En realidad, el documental es la demostración de esa idea.

¿Temes que Amanecer Dorado siga obteniendo el apoyo de los griegos?

Yo lo tengo bastante claro. Mi pareja es hebreo. Uno de mis hijos es gay. Otro es anarquista y yo soy feminista, de izquierdas e hija de migrantes. De modo que si Amanecer Dorado logra gobernar, nuestra principal preocupación consistirá en saber en qué bando nos van a clasificar.

Si Amanecer Dorado termina por hacerse con el poder, las únicas opciones posibles serán o bien quedarse y combatir; o irse. En su dictadura no habrá lugar para la libertad de pensamiento ni para la gente de izquierdas. No habrá lugar para los gay ni para los antifascistas, y eso es algo que se puede observar claramente en la película. Yo crecí con las historias que me contaba mi abuela sobre la guerra y sobre su resistencia contra los italianos. Y después tuve el enorme privilegio de conocer al padre de León, mi compañero, que era judío y formó parte de la resistencia en Francia. Hay que luchar para resistir. Y si no lo haces, entonces, atente a las consecuencias.