Lo que ‘The Walking Dead’ cuenta sobre la violencia contra las mujeres

'The Walking Dead' plantea un enfoque interesante en lo que respecta a la violencia de género: los maltratadores suelen castigarse y las mujeres experimentan una evolución muy positiva.

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feb. 18 2016, 3:00pm

El personaje de Carol en 'The Walking Dead' vía The Walking Dead

Octubre de 2014. Empieza la quinta temporada de The Walking Dead. Rick, el protagonista absoluto de la serie, se encuentra arrodillado, amordazado y con las manos atadas en la espalda en medio de un matadero. A su lado le acompañan dos de sus 'lugartenientes', el astuto Glenn y el rudo Daryl. Los tres hombres esperan ser degollados por los caníbales de Terminus como si fueran tres corderitos. A pesar de ser una de las situaciones más violentas de toda la serie hasta la fecha, va a terminar con final feliz. Carol aparecerá para salvarles en una escena que podría haber firmado el mismísimo Rambo.

La trama resulta relevante por dos motivos. En primer lugar, porque invierte la dinámica entre el hombre salvador y la mujer salvada. Y, en segundo lugar, porque hubiera sido impensable las dos primeras temporadas de la serie. Por aquel entonces, Carol era la mujer introvertida y sumisa del bruto Ed, que la machacaba a golpes cada dos por tres.

Hace tiempo que The Walking Dead ha dejado claro que no es una historia sobre zombis, sino sobre la supervivencia humana en condiciones extremas. Disecciona las complejidades de las relaciones humanas y explora las contradicciones que afloran en situaciones límite con la misma avidez que los caminantes desgarran la piel de sus presas. La violencia sobre las mujeres es una de ellas. Y podemos tomar buena nota de lo que nos dice.

Una historia puede ser interesante sin tener que violar a nadie

Puede parecer evidente, pero hay producciones como Juego de Tronos que no lo tienen muy claro. El creador de los libros, George R.R. Martin, justificó la frecuencia con la que se mostraban agresiones a mujeres, sobre todo sexuales, con el pretexto de que en tiempos pasados era habitual someterlas a este tipo de ataques. Sin embargo, de lo que se quejaban los detractores era de la gratuidad de muchas de esas escenas, que más allá de servir para impactar al espectador eran irrelevantes para la trama.

"De momento no ha aparecido ninguna violación. A pesar de que en situaciones de caos y anarquía los agresores sexuales tienen más margen de maniobra"

En The Walking Dead no ha aparecido de momento ninguna violación. A pesar de que en situaciones de caos y anarquía los agresores sexuales tienen más margen de maniobra, la serie no ha tenido la necesidad de mostrarlos. Durante la cuarta temporada, Carl, el hijo de Rick, estuvo a punto de ser abusado por un hombre, pero su padre lo salvó a tiempo. En la tercera, Maggie fue obligada a mostrar sus pechos al malvado Gobernador durante un interrogatorio. La serie dedica los próximos capítulos a abordar el impacto de esta agresión en la relación entre Glenn y Maggie.

Una mujer maltratada es una superviviente

Hace tiempo que se promueve la substitución de la denominación de víctima de violencia machista por la de superviviente, para hacer hincapié tanto en la recuperación de estas mujeres como para dotarles de un papel activo en el proceso y romper así con la pasividad a la que su agresor las sometía. The Walking Dead sigue esta idea.

Es cierto que Carol tiene que librarse de su maltratador y sufrir la pérdida de su hija para espabilar, pero cuando lo hace se convierte en uno de los personajes con más carisma. Es uno de los pilares del grupo y es de los y las pocas que desafía el liderazgo de Rick. Además, se erige como una persona que empodera a las demás. Por un lado, enseña autodefensa a los miembros más vulnerables del grupo y, por el otro, decide tomar cartas en el asunto en el momento en que aparece el segundo agresor de la serie, Pete. Él es el marido de Jessie, el interés romántico de Rick. Jessie sigue el mismo camino que Carol, pero más rápido: llega a enfrentarse a su maltratador y, cuando se libra de él, se convierte en uno de los miembros más activos de su comunidad, Alexandria.

Hay que castigar al maltratador

"Mi padre mató al tuyo. Pero es que tu padre era un cabronazo". Eso es lo que le espeta Carl al hijo de Jessie y Pete cuando el chico intenta vengar la muerte de su padre. Siguiendo la lógica de que una mujer maltratada es un individuo a quien no se permite desarrollar su potencial, la serie deja muy claro que hay que castigar a los maltratadores. Ed muere devorado y Pete es ejecutado por Rick.

Mención aparte merece el Gobernador, el villano de la tercera y cuarta temporada. La serie labra un antagonismo entre este personaje y Rick. Como pasa entre Capitán América e Iron Man o entre Batman y Superman, la actividad sexual de las dos figuras masculinas es una forma de marcar diferencias entre ellas. El Gobernador utiliza su atractivo y la autoridad de su cargo como líder de la comunidad de Woodbury para acostarse con varias mujeres. Entre ellas está Andrea, una de las protagonistas, que paga su amor por él muriendo asesinada en sus manos. El Gobernador será asesinado por dos mujeres. Michonne, amiga de Andrea, lo atraviesa con su katana, y una de sus examantes, Lilly, le dispara el tiro de gracia.

Rick, en cambio, no utiliza su condición de líder para acostarse con nadie. De hecho, es un devoto esposo de su mujer Lori. Después de la muerte de ella, tienen que pasar dos temporadas hasta que se enamora de Jessie.

La sociedad legitima y perpetúa la violencia contra la mujer

Lo que nos muestra The Walking Dead es que las mujeres sufren violencia dirigida específicamente hacia ellas dentro de la comunidad o en el hogar, no en el mundo lleno de zombis y gente malvada. Las dos primeras temporadas son insoportablemente sexistas. Las mujeres se dedican a tareas domésticas mientras los hombres son los que toman las decisiones. La comunidad discute la capacidad de ellas para manejar armas mientras ve aceptable que Carl, que tiene unos once años, las utilice. El grupo, además, muestra una reacción hostil hacia el aborto. Sobre todo Rick, que obliga a Lori a seguir adelante con su embarazo.

El sexismo se va diluyendo a medida que los protagonistas dejan de vivir en una comunidad y se constituyen como un grupo. Sin otro motivo más que sobrevivir, la lógica y las normas que se van adoptando pasan por que cada uno haga lo que mejor sabe hacer. No es hasta que el grupo llega a la comunidad de Alexandria que se vuelven a adoptar roles más marcadamente diferenciados por sexo.

De hecho, los miembros de Alexandria miran hacia otro lado ante los maltratos de Pete hacia su esposa Jessie, bajo el pretexto de que él es el único médico que hay. Como resultado, Pete matará al marido de la líder del grupo, Deanna, en una escena que refuerza el mensaje de que la comunidad que es cómplice de las agresiones sufrirá las consecuencias de ello.

A pesar de todo, tu 'show' puede seguir siendo sexista

The Walking Dead es crítica con la violencia contra la mujer, pero tiene mucho camino que recorrer en el campo de la igualdad. Falta aún por aparecer un villano femenino, y el liderazgo de los distintos grupos sigue recayendo en ellos. Cuando ellas lo ostentan, suele ser breve. Como en otras series, los personajes de relleno suelen ser masculinos por defecto. Así mismo, mientras los hombres de la serie aparecen con aspecto descuidado, las mujeres van perfectamente depiladas. Se trata de uno de los grandes misterios de la cinematografía, junto con los pechos operados de las actrices de películas de romanos o de la época medieval.

Curiosamente, el único hombre que suele ir bien afeitado es Glenn, de ascendencia asiática. Eso no sería relevante si no fuera porque la emasculación de los hombres asiáticos en las producciones estadounidenses es un tema polémico. Y es que donde la serie patina es en la cuestión racial. Más allá de Michonne, Morgan y Sasha, los personajes negros han ido muriendo y han sido reemplazados por otros así sin más. Y la apariencia de Rosita sigue la tradición de latinas calientes como Gloria de Modern Family o Gaby de Mujeres Desesperadas.